Dieta de las frutas (4 kilos menos en una semana)

La dieta de las frutas aprovecha las propiedades de estos sabrosos  alimentos para ayudarte a bajar las libritas de más, sin que tengas que hacer  grandes sacrificios.

Como sabrás, las frutas son alimentos con  características ideales para los planes de adelgazamiento, ya que poseen gran  valor nutritivo, tienen bajo nivel calórico, aportan mucho líquido, tienen un  sabor agradable y el organismo las asimila con facilidad.

Si sigues la dieta de las frutas al pie de la letra, sin saltarte ninguno de los  alimentos incluidos en el régimen, podrás bajar hasta 4 kilos en una semana.

La dieta de las frutas no está recomendada para personas que padecen  alguna enfermedad o condición debilitante. Debes consultar a tu médico antes de  iniciar el régimen y no  seguir la dieta por más de 10 días.

Ante  cualquier malestar físico o sensación de debilidad debes interrumpirla de  inmediato.

Frutas permitidas:

Estas son las porciones de frutas  que puedes incluir.

1 taza de ensalada de frutas
2 rodajas de  sandía
2 rodajas de melón
1 kiwi grande o dos pequeños
1 pomelo,  grande
1 naranja, grande
1 pera, mediana.
1 manzana, mediana
2  rodajas de piña (ananá)

DESAYUNO

2 porciones de frutas

ALMUERZO

2 porciones de fruta y una de las siguientes opciones:

1. Dos filetes de merluza al vapor
2. Una pechuga de pollo a la plancha con  limón.
3. Un huevo y una clara al horno o cocidos en una sartén de teflón
4. Tres rodajas de peceto al horno o lomo a la parrilla, envuelto en papel de  aluminio
5. Una lata de atún al natural
6. Dos hamburguesas, desgrasadas,  al horno o a la parrilla.

MERIENDA

2 porciones de frutas

CENA

2 porciones de fruta y una de las siguientes opciones:

1. Tres rodajas de mozzarella descremada
2. Dos yogures descremados.
3. 50  gr. de queso descremado
4. Una taza de caldo
5. Dos vasos de leche  descremada
6. Dos frutas con ricota descremada.

10 consejos saludables

10 consejos de una alimentación saludable

1. Coma alimentos variados

Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. El suministro de alimentos que existe hoy en día facilita tomar una amplia variedad de alimentos, tanto comprando alimentos frescos para cocinar como comprando comidas preparadas o comida para llevar. ¡Elija los alimentos siempre de manera equilibrada! Si toma un almuerzo rico en grasa, tome una cena con poca grasa. Y si un día toma carne en la cena, intente escoger pescado al día siguiente.

2. Base su dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de la gente no toma suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz, las patatas y otros cereales. Más de la mitad de las calorías de su dieta deben venir de estos alimentos. Pruebe con el pan integral, la pasta y otros cereales para aumentar su ingesta de fibra.

3. Tome muchas frutas y verduras

La mayor parte de la gente no toma la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intente comer al menos cinco raciones al día. Pruebe nuevas recetas o vea qué platos preparados están disponibles en el supermercado.

4. Mantenga un peso corporal saludable y siéntase bien

El peso adecuado depende de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer varias enfermedades tales como los problemas cardiacos y el cáncer. El exceso de grasa aparece al ingerir más calorías de las que se necesitan. Estas calorías suplementarias pueden provenir de cualquier nutriente que contenga calorías (las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono o el alcohol) pero la grasa es la fuente más concentrada de calorías. La actividad física es un buen método para quemar calorías y puede hacerle sentirse bien. El mensaje es simple: si está ganando peso, tiene que comer menos y ser más activo.

5. Coma raciones moderadas: reduzca, no elimine alimentos

Si ingiere las raciones adecuadas de cada alimento, es más fácil comer de todos los grupos de alimentos sin necesidad de eliminar ninguno. Por ejemplo, algunas raciones razonables son: 100g de carne, media pieza de fruta, media taza de pasta cruda o 50ml de helado. Las comidas preparadas pueden ofrecer un medio práctico para controlar las raciones y a menudo aparecen las calorías que contienen en el envase, lo cual ayuda a su recuento. Si come fuera, podría compartir parte de su comida con un amigo.

6. Coma regularmente

Saltarse las comidas, sobre todo el desayuno, puede conducir a una sensación de hambre descontrolada, causando a menudo una sobre ingesta. Realizar una media mañana o una merienda puede ayudar a contener el hambre, pero no coma demasiado para no sustituir las comidas principales. No olvide contar estas tomas como parte de su consumo total de calorías.

7. Beba muchos líquidos

¡Los adultos necesitamos beber por lo menos 1,5 litros de líquidos al día! Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable. Otras opciones son los zumos, los refrescos, el té, el café, la leche, etc.

8. Muévase

Como hemos visto, la ingesta de demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno para el corazón y para el sistema circulatorio, y para la salud en general y el bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)!. Dé un paseo en su descanso para comer. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!

9. ¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente escoger comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!

10. Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No hay alimentos “buenos” o “malos”, sólo dietas buenas o malas. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente tómelos con moderación y escoja otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

La Super Dieta

La Super Dieta

Duración: 3 días. Después de 4 días de comer normal (no en exceso), puedes reiniciar la dieta por otros 3 días más.
DIA 1
• Desayuno: Café sin azúcar ni leche, (puro o té); media toronja, 1 rebanada de pan tostado.
• Almuerzo: Media taza de atún, 1 rebanada de pan tostado, café o té puro.
• Cena: 2 trozos de cualquier tipo de carne (alrededor de 85 gramos), 1 taza de fríjoles verdes cocidos, 1 taza de remolachas, 1 manzana chica, 1 taza de helado de vainilla.
DIA 2
• Desayuno: 1 huevo, media banana, 1 rebanada de pan tostado, café puro o té.
• Almuerzo: 1 taza de queso o quesillo (queso cheddar), 5 galletas de agua.
• Cena: 2 salchichas, 1 taza de brócoli, media taza de helado de vainilla.
DIA 3
• Desayuno: 5 galletas de agua, 1 rebanada de queso cheddar, 1 manzana chica, café o té puro.
• Almuerzo: Huevo bien hervido, 1 rebanada de pan tostado.
• Cena: 1 taza de atún, 1 taza de remolachas, 1 taza de coliflor, medio melón, media taza de helado de vainilla.

Información básica no exhaustiva proporcionada con fines meramente informativos. Para ahondar con mayor profundidad sobre información relativa a herbolaria, dietas, sustancias o terapias de salud natural pregunte a su médico o consulte publicaciones científicas especializadas. Dienut, no se responsabiliza de ningún daño o problema relacionado con la utilización de sustancias, dietas o tratamientos naturales, su uso será responsabilidad absoluta de quien las usa, consuma y prescriba. Consulte a su médico antes de tomar cualquier tratamiento o sustancia. La información de este sitio No sustituye la atención médica y la consulta con profesionales en el área de salud. Consulte a su médico antes de iniciar cualquier tratamiento, dieta o programa físico.

No Bebas Demasiada Agua en un Periodo Corto

Todos sabemos que beber agua es esencial para la buena salud, y aunque la recomendación general es que bebamos al menos dos litros de agua al día, la necesidad de este líquido vital es individual para cada organismo, pues la cantidad de agua que necesitamos varía de acuerdo al peso corporal de cada persona, edad, nivel de actividad física y hasta el clima donde habita.
Se calcula que un adulto debe consumir de 50 a 60 mililitros de agua por cada kilogramo de peso, mientras que los niños requieren en promedio de 35 mililitros por kilogramo de peso. Si se practica algún deporte dicha cantidad aumenta en la medida en que se transpire.
Así como un déficit de agua puede conducirnos a la deshidratación, el exceso en su consumo (más de 2,5 litros de un solo golpe, en una persona sedentaria) puede causar molestias como calambres, presión arterial baja, sobrecarga de trabajo del riñón y desnutrición, señalan expertos.
Se estima que la tasa de absorción del intestino es de unos 200 ml (vaso de agua) cada cuarto de hora, por lo que beber mucha agua en un periodo corto de tiempo, puede generar molestias intestinales, puede exceder los niveles máximos de eliminación renal, provocar una peligrosa disminución de la concentración de sodio en plasma y dar lugar a una intoxicación o envenenamiento por agua, que puede ser potencialmente fatal.
Lo recomendable es ingerir 300 mililitros de líquido cada hora durante el día, y no 2 o 3 litros de un solo golpe, ya que si se hace de esta forma y se toma más agua de la que el cuerpo requiere, hará que se pierda sodio, potasio y magnesio al orinar, debido a que el organismo no tiene capacidad para guardar tanta agua.
Estudios señalan que el agua retenida en el organismo es variable y depende de la rapidez con la que ésta se ingiere. Si se ingiere en un tiempo muy corto, hay mayores probabilidades que se expulse fuera, mientras que si se bebe repartida en un periodo de tiempo largo, tiende a ser retenida en el cuerpo y se aprovecha mejor.

Por lo anterior, la recomendación generalizada es beber entre 2 y 2,5 litros de agua u otras bebidas e infusiones. La ingesta de agua debe ser repartida a lo largo del día, y nunca de golpe.

Refuerza tus Defensas

Refuerza tus Defensas

El estrés, la falta de sueño, la falta de ejercicio y una alimentación inadecuada, son algunos factores que pueden debilitar tu sistema inmunitario. Si quieres reforzar tus defensas y evitar infecciones, estos consejos te serán de mucha utilidad. La dieta para reforzar tus defensas debe incluir diariamente alimentos que contengan las siguientes vitaminas:
Vitamina A: Juega un importante papel sobre las infecciones y en el mantenimiento de las mucosas del organismo. Esta vitamina se encuentra en: zanahorias, espinacas, perejil, mantequilla, boniatos, aceite de soja, atún y bonito fresco y congelado, quesos y huevos.
Vitamina C: Incluye en tu dieta frutas y verduras ricas en vitamina C, como la piña, kiwi, mango, melón, fresas, pimientos, tomates, etc. Un vaso de zumo de naranja es ideal para prevenir resfriados.
Vitamina E: Incluye aliños ricos en aceite de germen de trigo, de soja, de girasol y de oliva (virgen extra). También incluye un puñadito de frutos secos como avellanas, almendras o nueces, que además de ser energéticos, son ricos en ácidos grasos esenciales como los omega 3.
Ácido fólico: Si piensas que el ácido fólico sólo previene ciertas malformaciones durante el embarazo, no es así, también es importante para el sistema inmunitario, pues la deficiencia de éste, supone más anticuerpos en el organismo. Puedes encontrarlo en verduras de hojas verdes, legumbres, cereales de desayuno enriquecidos o hígado ricos en este nutriente.
Zinc y Selenio: también ciertos minerales como el zinc y el selenio, contribuyen a mantener las defensas a raya. El primero se encuentra en carnes, vísceras, pescados, semillas de calabaza; y el segundo en mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras.
Hierro: Su aportación en el organismo repercute en un menor número de anticuerpos. Este mineral está relacionado con las anemias.

La Dieta Antiazúcar

La dieta antiazúcar

La dieta antiazúcar figura entre las dietas anticarbohidratos más famosas. Es una dieta balanceada de bajo consumo calórico que favorece la pérdida rápida de peso. Sin embargo, sus opositores aseguran que ésta se debe a la reducción de músculos y agua corporal y no de grasa acumulada. Esta dieta tiene principios parecidos a la de Atkins, pero permite ciertas harinas integrales y prohibe las grasas saturadas.

La dieta antiazúcar fue creada por los médicos M. C. Bethea, S. Andrews, L. Balart y el ejecutivo Leighton Steward, basándose en que el consumo de azúcar y harinas aumentan los triglicéridos en la sangre, originando las feas “llantitas” o “rollitos”. La dieta busca disminuir el nivel del azúcar en la sangre, tomando en cuenta la teoría que sustenta que la obesidad es producto de la liberación excesiva de insulina. Algunos alimentos eliminados del menú son: el maíz, arroz blanco, papas, zanahorias, remolacha, pan blanco, productos de pastelería y azúcares refinados.

Algunos consejos: 

• Consulte a su médico antes de llevarla a cabo.
• Beba líquidos solamente entre comidas y no durante ellas.
• Utilice carnes magras
• Las frutas deben comerse como aperitivo y no como parte de las comidas principales.
• Mastique bien los alimentos.
• No utilice alimentos que contengan maltodextrina (derivada del azúcar).
• Evite la cerveza. Puede reemplazarla por vino tinto.
• No coma después de las ocho de la noche.
• Prepare las comidas a la plancha, al horno o a la parrilla.
• Evite comidas con harina y frituras.

DIA 1

Desayuno:
– Zumo de naranja o toronja
– Una tajada de pan integral
– Leche baja en grasa
– Café o té

Almuerzo:
– Pollo cocido sobre una tajada de pan integral, con lechuga y tomate y una capa de mayonesa light o mostaza.
– Bebida dietética

Merienda:
– Una manzana

Comida:
– Carne magra asada, con cebolla
– Arroz integral cocido en caldo de pollo, sin grasa
– Habichuelas al vapor
– Agua o gaseosa de dieta

Postre:
– Una docena de nueces

DIA 2

Desayuno:
– Zumo de naranja
– Una tajada de pan integral untada de puré de fresas sin azúcar (con edulcorante)
– Leche baja en grasa
– Café o té

Almuerzo:
– Pan integral, jamón y queso suizo, con mostaza o mayonesa light, lechuga u tomate
– Bebida de dieta.

Merienda:
– Una fruta (de las permitidas)

Comida:
– Salmón a la plancha o a la parrilla, preparado a fuego lento o a vapor en el horno, con zumo de limón y eneldo.
– Tomates con albahaca asados
– Espárragos frescos cocidos al vapor
– Ensalada de espinaca fresca con champiñones, aceite de oliva y vinagre
– Bebida de dieta

DIA 3

Desayuno:
– Media toronja o una naranja
– Yogur de dieta con salvado de trigo
– Café o té

Almuerzo:
– Atún (en agua) con apio picado y huevo duro picado (opcional), mezclado con mayonesa light sobre lechuga
– Bebida de dieta

Merienda:
– Requesón o queso desgrasado, con un melocotón fresco.

Comida:
– Champiñones salteados en aceite de oliva
– Pasta de trigo integral, salpicada con queso parmesano o romano
– Guisantes cocidos
– Bebida de dieta

Postre:
– 1docena de almendras

DIA 4

Desayuno:
– Zumo de naranja o de toronja
– Galleta de arroz integral
– Café o té

Almuerzo:
– Rodajas de pescado asado sobre pan de trigo integral, con mostaza o mayonesa light y lechuga, encurtidos y aceitunas
– Bebida de dieta

Merienda:
– 1 docena de uvas

Comida:
– Pollo a la plancha o al horno ligeramente pincelado con aceite de oliva y cocinado con tajadas de cebolla y bastones de apio, espolvoreado con sal, pimienta, tomillo y romero
– Papas dulce (boniatos) asadas al horno
– Habas cocidas
– Bebida de dieta

DIA 5

Desayuno:
– Zumo de naranja o de toronja
– Una tajada de pan integral o salvado de avena o de trigo
– Leche baja en grasa
– Arándanos o fresas frescas
– Café o té

Almuerzo:
– Pavo sobre pan integral de centeno con mostaza o una capa de mayonesa light. Lechuga, tomate y bastones de apio.
– Bebida de dieta

Merienda:
– 1 tajada de paté sobre 3 galletas integrales

Comida:
– Bistec desgrasado a la plancha
– Champiñones salteados en aceite de oliva
– Espinacas cocidas
– Ensalada de queso mozzarella y tomate maduro, vinagre, ajo, albahaca.
– Bebida de dieta.

Dieta Ayurveda o Ayurvédica

La dieta ayurveda o ayurvédica es una dieta oriental basada en la milenaria medicina ayurvédica de la India. Su objetivo es lograr el equilibrio del cuerpo. Según este régimen, una dieta sana debe adecuarse a nuestra forma de ser, nuestro cuerpo y el clima en que vivimos.

La dieta ayurvédica no sólo busca perder peso, sino mejorar la calidad de vida. Tiende al vegetarianismo e incorpora las especias, que son fundamentales para responder al concepto de placer que rige la alimentación y además de ello tienen un efecto terapéutico.

La dieta ayurvédica purifica y desintoxica el organismo. Se basa en la correspondencia entre los seis grupos o “sabores” de alimentos y los tres tipos constitucionales del ser humano, ya que cada persona, dependiendo de su carácter y constitución, se enmarca dentro de un biotipo diferente, lo que la hace una dieta personalizada que busca la armonía. Una vez determinado el tipo constitucional que nos corresponde, esto se logra mediante el consumo de los grupos de alimentos más adecuados.

Los tipos constitucionales o Doshas son:

• Vata: Entusiasmo, alegría, flexibilidad, imaginación, sensibilidad.
• Pitta: Calidez, precisión, valentía y agudeza.
• Kapha: Compasión, estabilidad emocional, memoria, afectividad.

Los grupos de sabores de alimentos en los que se basa la dieta Ayurvédica son:

• Acido: reduce el vata e incrementa el pitta y KapHa: tomate, queso, uvas verdes, vinagre, limón, frambuesas, yogur.
• Amargo: reduce el pitta y kapha e incrementa el vata: berenjenas, azafrán, lechuga, espinaca, aloe vera.
• Astringente: reduce pita y kapha e incrementa el vata: brócoli, coliflor, lentejas, papas, manzanas, peras, manteca.
• Dulce: reduce pitta y vata e incrementa capa: arroz, azúcar, coco, melón, banana, las almendras, sandía, trigo, aceite de maíz, la miel, hinojo, pan blanco.
• Picante: reduce kapha e incrementa vata y pitta:.morón, ajo, cebolla, rábanos, albahaca, canela, clavo de olor, eucalipto, jengibre, laurel, salvia, tomillo, mostaza, romero.
• Salado: reduce vata e incrementa pitta y kapha: sal, caldos, zinc, magnesio.

Dieta Beverly Hills ( Parte II)

A continuación encontrarás el plan de tres semanas de la dieta Beverly Hills. Recuerda consultar con tu médico antes de iniciar esta o cualquier otra dieta y poner en la balanza los pros y contras del régimen que elijas para bajar de peso.
PRIMERA SEMANA, Dieta Beverly Hills
• Lunes: Mañana y mediodía: piña. En la noche: 2 plátanos (bananos).
• Martes: Mañana y mediodía: pera o melón. En la noche: mango o melón.
• Miércoles: Mañana: pera o melón. Al mediodía y en la noche: piña.
• Jueves: Mañana, mediodía y noche: melón, sandía o frutillas.
• Viernes: Desayuno: 2 plátanos (bananos); Almuerzo: 250 gr. de damascos secos; y en la noche: uvas.
• Sábado: Desayuno: 250 gr. de almendras; Almuerzo: frutillas; En la noche: 2 plátanos o bananos.
• Domingo: Melón o manzana en las tres comidas.
SEGUNDA SEMANA, Dieta Beverly Hills
• Lunes: Mañana: 250 gr. de almendras; Mediodía: frutillas; en la noche:250 gr. de uvas.
• Martes: Uvas en todas las comidas.
• Miércoles: Uvas en todas las comidas.
• Jueves: Desayuno: 200 gr. de pan integral; Almuerzo: sopa de verduras; Cena: 2 choclos (elotes) .
• Viernes: Piña al desayuno y almuerzo, ensalada de vegetales y arroz por la noche.
• Sábado: Manzanas al desayuno y almuerzo, patatas asadas con 2 cucharadas de mantequilla en la noche.
• Domingo: Mango o melón en el desayuno, almuerzo y cena.
TERCERA SEMANA, Dieta Beverly Hills
• Se repite el plan de la segunda semana, para mantener el ritmo de pérdida de peso.
Las únicas variaciones permitidas son reemplazar las uvas (en los días que toca) por otra fruta que desees, en la mañana y a mediodía, y en la noche cenar un plato de verduras y carnes desgrasadas.

¿Tu salud o tu dieta?

Vivimos en el ya y el ahora. Continuamente vemos publicidad que nos hace creer que podemos perder centímetros de cintura para mañana y estar delgados para la próxima semana. Pareciera lo más normal querer perder peso para ayer, sin tomar en cuenta los riesgos que esto representa para la salud.

Este tipo de adelgazamiento rápido conlleva a adquirir hábitos alimentarios incorrectos, y un estilo de vida casi imposible de seguir ¿o te crees capaz de comer sólo pollo por el resto de tus días?
Cada año con el verano en puerta y la operación bikini en boca de todos, aparecen nuevas dietas que pueden representar un peligro para la salud, ya que no todas son confiables o saludables.
Las famosas dietas milagro de las que tanto nos hablan las amigas y vecinas, carecen muchas veces de una base científica y pueden producir desequilibrios en el organismo por el abuso de algún grupo de alimentos o algún alimento específico. Por esta razón tienen una pérdida de peso rápida y visible que en su mayoría es agua o músculo y no grasa. Estas dietas pueden resultar monótonas y difíciles de seguir, por lo cual, mantener el peso final a largo plazo, es poco probable. Recuerda que esos michelines no aparecieron de un día para otro y tampoco se debe esperar que desaparezcan de la misma forma.
Ten mucho cuidado con aquellos regímenes que prometen una pérdida rápida de peso (más de 5 kilos por mes), que no tienen una base científica, que tiene lista de alimentos “malos” y “buenos” o que se complementa con la venta de pastillas o batidos.
Una perdida de peso saludable, oscila entre 0.5kg y 1kg por semana. Además, una pérdida de peso rápida, puede hacer más lento tu metabolismo y provocar una fase de estancamiento.
Entre las dietas milagro más famosas se encuentran:
Dietas pobres en proteínas, en la cual se pierde peso a expensas de la masa muscular, dietas proteínicas, que puede ocasionar daños renales, fatiga, mareos y estreñimiento, dietas ricas en grasas y bajas en hidratos de carbono que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y dietas sin grasas, que tienen el riesgo de presentar carencias de vitaminas liposolubles necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo.
Si bien una dieta equilibrada puede ayudarte a mantener un peso saludable, una dieta inadecuada puede tener serias repercusiones en tu cuerpo.
Lo mejor es optar por un programa de adelgazamiento en el que tengas una pérdida de peso paulatina y te permita adquirir hábitos saludables que te ayudarán a llevar una vida sana y activa, logrando mantener el peso conseguido.
En un programa de pérdida de peso eficaz y duradero debes ingerir alimentos de los 5 grupos, ya que todos aportan nutrientes que tu cuerpo necesita para un buen funcionamiento, además de enseñarte a elegir las mejores opciones de alimentos donde quiera que vayas, y así adelgazar sin tener que renunciar a tu vida social. Recuerda que también es muy importante contar con un plan de ejercicio que te ayude a aumentar la actividad física.
Mantener un peso sano es la parte más difícil de cualquier dieta, por lo que crear hábitos saludables durante un programa de adelgazamiento es clave para mantenerse.
entulínea de Weight Watchers te permite comer de todo, mientras adelgazas. Conoce más sobre el método que te ayudará a conseguir el éxito y recibe el apoyo necesario para conseguirlo.
Antes de iniciar cualquier programa de adelgazamiento, recuerda que es recomendable que hables con tu médico; el te ayudará a decidir si el método que has elegido es la opción adecuada.

Información básica no exhaustiva proporcionada con fines meramente informativos. Para ahondar con mayor profundidad sobre información relativa a herbolaria, dietas, sustancias o terapias de salud natural pregunte a su médico o consulte publicaciones científicas especializadas. Dienut, no se responsabiliza de ningún daño o problema relacionado con la utilización de sustancias, dietas o tratamientos naturales, su uso será responsabilidad absoluta de quien las usa, consuma y prescriba. Consulte a su médico antes de tomar cualquier tratamiento o sustancia. La información de este sitio No sustituye la atención médica y la consulta con profesionales en el área de salud. Consulte a su médico antes de iniciar cualquier tratamiento, dieta o programa físico.

LA OBESIDAD: Una amenaza para la humanidad

La obesidad se ha incrementado en el ámbito mundial y constituye un problema de salud grave aún en las mismas naciones donde existen problemas de desnutrición, reconoció la Organización Mundial de Salud (OMS).
En su «Informe Mundial», la OMS afirmó que 1.200 millones de personas en todo el mundo tienen problemas de sobrepeso y obesidad, que es aproximadamente el mismo número de personas que sufren de desnutrición.
Los estudios epidemiológicos muestran que el 55% de la población adulta, presenta sobrepeso y el 22% es obesa.
En las últimas 2 décadas, la obesidad tuvo un incremento de más del 30% en México ligeramente mayor que en los Estados Unidos de Norteamérica.
 
En la Encuesta Nacional de Salud de México de 1999, 52.5% de las mujeres fueron clasificadas con OBESIDAD (21.7%) o sobrepeso (30.8%), mientras que en 1988, 35.1% de las mujeres fueron clasificadas con OBESIDAD(18.7%) o sobrepeso (16.4%).
La explicación que aportan a este hecho es que muchas personas en países en vías de desarrollo deben abandonar sus ranchos y sus tareas agrícolas debido a la pobreza que padecen y tienen que salir en busca de empleos a las ciudades. Esto implica un gran cambio en su estilo de vida y una dosis mucho menor de actividad física, ya que emprenden actividades más sedentarias y no tienen que recorrer largas distancias para conseguir comida y agua y esto como consecuencia propicia el aumento de peso.
A esto le aunamos que los habitantes de las ciudades consumen menos frutas y vegetales, y comen cada día más comida rápida a base de grasas y carbohidratos.
Lo más preocupante es que este proceso ha empezado a afectar a los niños, de manera alarmante y del 20 al 30 por ciento de los niños en edad escolar tienen sobrepeso y obesidad.
Lo más preocupante de la situación es que en estos momentos en el mundo aun no se cuenta con una estrategia generalizada para el control de la obesidad y que ni la comunidad médica, ni los gobiernos, han tenido éxito en la lucha contra la obesidad.
Y si no actuamos con rapidez esta epidemia será incontrolable y debido a las enfermedades secundarias a la obesidad, la expectativa de vida será menor y además la calidad de vida estará muy deteriorada.
En México, la OBESIDAD contribuye a un número cercano a 200.000 muertes por año.