¿Qué debemos tomar para hidratarnos?

La sensación de sed es un mecanismo natural y fisiológico, innato en el ser humano y regulado a nivel cerebral, que nos insta a buscar algún tipo de líquido qué ingerir, para recuperar el agua que hemos perdido de una u otra manera a lo largo del día; sea por el sudor, la respiración, las lágrimas, la orina o las heces. Es importante recordar que estamos conformados por un 65% a 70% de agua, sin embargo, no siempre el consumo de este líquido vital es el adecuado, ya sea por la falta de costumbre, los inadecuados hábitos alimentarios o el auge tan grande que han adquirido otro tipo de bebidas procesadas y embotelladas en la sociedad actual, logrando que el ésta sea desplazada a último lugar en la lista.

Ahora, ¿cuánta cantidad de líquido es importante tomar al día para mantenerse bien hidratado?. 

Algunas personas requieren hasta 15 vasos al día, y si es agua, mucho mejor; otras requieren 4 solamente. Varía según la edad, el género, el metabolismo, la práctica de actividad física y la presencia de algunas patologías. Sin embargo, se ha establecido una recomendación general de 8 vasos diarios para el ser humano promedio.

¿Qué tipo de líquidos son mejores de ingerir?

Sin duda alguna, el agua pura y potable, encabeza la lista. Por otra parte, las bebidas como jugos y refrescos naturales (sin azúcar añadida), la leche baja en grasa, las sopas caseras (no de paquete ni enlatadas) y los tés de hierbas, constituyen buenas alternativas complementarias en la dieta, por su alto contenido de agua, para aquellos individuos que no gustan de consumir un líquido incoloro e insaboro.

No se incluyen el café regular, las bebidas gaseosas, las bebidas para deportistas o las «energéticas», ni las bebidas alcohólicas, por múltiples razones, entre ellas, la cantidad de cafeína o taurina presente, el azúcar añadido que implica grandes cantidades de calorías o la concentración de alcohol, nocivo para la salud.

¿Qué sucede si no se consume suficiente líquido?

A largo plazo, puede provocarse algún daño en los riñones como la aparición de piedras, e incluso, una deshidratación crónica continua, puede conllevar a un mayor riesgo de cáncer de vejiga. No debe quedar de lado, el hecho que la deshidratación a corto plazo, ocasiona dolores de cabeza, cambios de humor, fatiga, sueño y alteraciones en el metabolismo.

¿Qué hay de las bebidas dietéticas o sin azúcar?

Si bien, la gran mayoría son libres de azúcar, lo que se traduce como bajas en calorías, muchas mantienen la concentración de preservantes, colorantes y químicos que contienen sus homólogas azucaradas. Por ello, es muy importante consultar con una especialista en Nutrición sobre el consumo de éstas antes de incluirlas en la dieta usual como alternativas.

Finalmente recuerde, que la humilde y simple agua de nuestras casas, es suficiente para lograr mantener el organismo bien hidratado y que la necesitamos en todos las funciones corporales, por lo que tiene el justo y merecido nombre de «líquido vital».

 

Bebidas para adelgazar

El agua es una gran alternativa no sólo para que bajes de peso, también para mantener tu salud.   En dienut.com te presenta tres opciones  que complementarán tu plan para lucir siempre esbelt@:

1. Jugo de verduras. De acuerdo a un estudio hecho en la universidad del estado de Pensilvania, beber un vaso de jugo de verduras antes de tus comidas podría causar que consumas 135 calorías menos. Además que te brindará una sensación de saciedad.

2. Té verde. Además de ser un excelente antioxidante es una bebida que acelera el metabolismo, y por consiguiente ayuda a la quema de grasa con lo que pierdes peso de manera rápida, así lo indica un estudio realizado por la Universidad de Osaka en Japón.

3. Agua frías. Un artículo publicado por la revista The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, señala que consumir 500 ml de agua fría induce a que el cuerpo incremente el metabolismo hasta un 30 % con lo que eliminarás más calorías.

Estas bebidas para adelgazar rápido son una buena opción, sin embargo, no olvides consultar a tu médico antes de iniciar un plan alimenticio. Tu salud está en tus manos. ¡Cuídate!

 

Consejos para beber mas agua cada día

Beber la cantidad ideal de agua diariamente facilita la digestión, aumenta tu concentración y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo, manteniendo la piel joven y bonita. Sin embargo, pese a estos y los demás beneficios del consumo de agua para la salud, hay muchas personas que encuentran dificultades en beber los dos litros de agua recomendados para hidratar satisfactoriamente el cuerpo al largo del día.

Sentir sed es una señal de deshidratación. Esta situación puede empeorar con algunos factores como infecciones, embarazo, amamantamiento, fiebre, diarrea, calor y la edad (mayores y niños son más susceptibles). Para evitar la deshidratación, lo mejor es beber agua y hacer de la ingestión de este líquido algo esencial, te dejo con algunos trucos para que aumentes el consumo de agua:

  • Deja siempre una botella de agua en tu mesilla de noche en la habitación, así podrás dar unos tragos durante la noche o siempre que sentir sed.
  • Mantenga una botella de agua en tu mesa de trabajo yestablezca un reto de llenarla al menos 5 veces al día. Así también te levantas un poco de la silla y mueves el cuerpo.
  • Lleva siempre una botella de agua pequeña en tu bolso o mochila.
  • Beba un vaso de agua antes de todas las comidas principales. Si te gustan los zumos, dilúyalos un poco en agua, además de aumentar el consumo de agua, reduce la ingestión de calorías.
  • Si no puedes vivir sin los refrescos, sustituya esta bebida por agua con gas.Añadir rodajas de limón, frutas rojas o hierbabuena en tu agua puede ser un incentivo para beber el líquido.
  • Cuando tengas hambre, beba un vaso de agua antes de comer algo. Muchas veces la sed es confundida con ganas de comer.

Alimentos ricos en agua

El agua es esencial. Es esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo, mantenimiento de la temperatura corporal e incluso para conservar nuestra belleza. La recomendación diaria de ingestión este liquido es de 1,5 a 2 litros de agua (entre zumos, infusiones, agua de coco, etc.).

Esta cantidad depende del metabolismo de cada persona y también la práctica de actividades físicas, donde se pierde gran cantidad de agua a atreves del sudor.

Pese a tan necesario para la salud, muchas veces es difícilconseguir beber la cantidad mínima recomendada. Tengo un tío que simplemente odia el “sabor de agua”; solo bebía básicamente zumos o refrescos. Error.

Si tampoco te gusta demasiado beber agua, hay algunosalimentos que cuentan con gran cantidad de líquido y que pueden ayudarte a cumplir tu objetivo diario.

Lo mejor que puedes hacer es incluir en tu menú, frutas, verduras y legumbres crudos, naturalmente rico en agua. Estos alimentos hidratan tu cuerpo, facilitan el trabajo de tus riñones y eliminan solitos la retención de líquidos.

Los alimentos ricos en agua hidratan y cuentan con calorías muy bajas, contribuyendo también para el mantenimiento de tu peso, eliminando incluso la celulitis.

Así que además de intentar beber los 2 litros de agua diarios, si añades estos alimentos a tu nutrición de cada día, garantizarás, sin sacrificios, un cuerpo hidratado y sano siempre.

Entre los mejores alimentos ricos en agua están la lechuga (95% de agua), calabacín (95%), pepino (95%), rábano (95%), nabo (94%), tomate (94%), coliflor (92%), sandía (92%), melón (90%), piña (87%), manzana (86%), zanahoria (86%), guayaba (86%), clara de huevo (75%), banana (74%).

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No al estreñimiento

Este es un mal muy común debido a que las personas se han vuelto más sedentarias (falta de  ejercicio,  toman poco líquidos y consumen alimentos con poca fibra. Sin embargo, muchas veces se desarrolla el estreñimiento,  también, en determinadas situaciones como cuando se viaja o cuando la persona sufre un período de estrés. 
En esta ocasión te presentamos algunos consejos muy prácticos que pueden cambiar tu vida:
  • Bebe mucha agua ya que la mala hidratación favorece el estreñimiento.
  • consume salvado: La cubierta exterior del grano presenta un elevado contenido de fibra insoluble con propiedadeslaxantes que combaten las hemorroides y el estreñimiento, al favorecer el tránsito intestinal y disminuir la presiónabdominal. Inclúyelo en tus licuados, en yogur o en la elaboración de postres caseros.
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  • Realizar regularmente caminatas tranquilas de 20 a 30 minutos cada día después de las comidas y la práctica semanal de algún deporte.
  • Consume linaza: Es un buen laxante y antiinflamatorio. Remoja las semillas en un vaso de agua y déjalas reposar por 12 horas; agrega un poco de miel o limón, y tómala antes de acostarte.
  • Incluye en tu dieta diaria la cantidad de fibra necesaria. La tienes en frutas como kiwis,  peras, uvas, piña o manzanas. También en verduras, legumbres ycereales integrales. Te ayuda a regular el transito y a mantener en perfecto estado la flora intestinal.
  • Frutas como la ciruela, higo o papaya: Son alimentos muy efectivos para aliviar el estreñimiento, sobre todo, si se consumen en ayunas.
  • Adiestrar el intestino.  Para ello debe tratar de acostumbrar a los intestinos a evacuar a una hora determinada. Con el tiempo, se acondicionará al colon para que evacúe.
  • Evita los laxantes ya que pueden ayudar pero no solucionar el problema. Su usoexcesivo puede incluso provocar un efecto contrario.

¿Cómo estar bien hidratados?

 
 
Si las temperaturas son muy altas, como suele ocurrir en esta época, es aconsejable beber un poquito más de lo habitual. Lo recomendable son dos litros de agua al día, ocho vasos; aunque en verano se recomienda aumentar esta cantidad.
Es importante que los padres y cuidadores estén atentos al llanto del niño, ya que a veces no lloran por hambre sino por sed. Las madres que estén amamantando a sus bebés deben ser flexibles en los horarios para ofrecer el pecho cuantas veces sea necesario. Si el lactante recibe leche adaptada es imprescindible respetar las proporciones de agua-polvo en cada biberón. En los campamentos de verano donde los pequeños están corriendo y jugando constantemente, es recomendable que lleven una botellita de agua para poder beber durante toda la jornada, sin tener que estar pendientes de alguien que se la dé.
Una dieta para mantenernos hidratados
En verano podemos tomar gran cantidad de comida fresca y saludable, como son las frutas y las verduras en su forma original, o procesadas como zumos, gazpachos, cremas frías… que nos mantienen bien hidratados y enriquecen nuestra dieta en fibras, vitaminas, oligoelementos y antioxidantes.
 
Tomar frutas y verduras en cantidad apropiada debe ser una base indiscutible en toda época del año; pero es verdad que en esta época tendemos a comer de otra manera y eso va a favorecer que estemos más hidratados. Además, es bueno aprovechar los alimentos que nos presta cada estación del año en nuestro entorno. En ese sentido, ahora tenemos gran cantidad de fruta de la que aprovecharnos de cara a la hidratación y nutrición, por supuesto.
 
De forma general, un adulto debe tomar tres o cuatro raciones de fruta al día para mantenerse bien hidratado; y, en cuanto a la verdura, casi sería libre, aunque se recomiendan al menos unos 400 gramos de fruta y verdura diarios.
 
Alimentos que debemos evitar
 
Aquellos que contienen gran cantidad de sal porque favorecen la deshidratación, ya que el cuerpo necesitará más agua para contrarrestarla.
 
Comidas copiosas, que provocan que el medio interno corporal necesite mayor cantidad de agua para metabolizarlas.
 
Tomar bebidas con alcohol, es perjudicial para el equilibrio hídrico.

 
 
 

La Hidratación es Bienestar

La Hidratación es Esencial para su Bienestar

Si está agotado y siente que su nivel de energía está más bajo que nunca, observe si está bebiendo suficiente cantidad de líquidos.

La Dra. Susan Shirreffs, experta en deshidratación del Departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Aberdeen, afirma que «Normalmente, la mayoría de la gente necesita ingerir entre uno y dos litros de líquidos al día para mantenerse en forma. El más ínfimo indicio de deshidratación puede generar dolor de cabeza, somnolencia, o simplemente falta de reflejos».

La deshidratación puede llevar a situaciones más graves. Las personas que generalmente beben muy poco, corren el riesgo de sufrir a largo plazo trastornos renales, mentales, digestivos e incluso problemas cardiacos. Esto no debería resultar sorprendente, teniendo en cuenta que el volumen de sangre que circula por nuestro organismo refleja la cantidad de agua que bebemos.

Al reducir la ingesta de líquidos, se reduce el volumen de sangre, por lo que también disminuye el flujo que riega el corazón, el cerebro, los músculos y todos los órganos esenciales del cuerpo. Cuanta menos sangre se aporte a dichos órganos, menos oxígeno reciben, con lo que su capacidad para realizar sus funciones normales va decreciendo.

¿Cuándo debemos beber?

Desgraciadamente, no podemos fiarnos únicamente de los mecanismos que desencadenan la sed, porque para entonces ya estamos ligeramente deshidratados. El secreto radica en ingerir líquidos con regularidad durante el día.

  • Niños Es de vital importancia vigilar la cantidad y la frecuencia con que los niños beben al día, ya que la sensación de sed no está tan desarrollada en ellos como en los adultos. Además, ya que se pasan el día jugando y moviéndose, es importante darles de beber con frecuencia agua y otras bebidas frías o calientes, para que mantengan la cantidad de líquidos adecuada. Hay que prestar especial atención durante los meses más calurosos porque su organismo, al igual que el de los adultos, pierde mucha agua tratando de mantenerse temperado a través de la transpiración
  • Ancianos Mientras que en los niños el mecanismo de la sed no está suficientemente desarrollado, a medida que envejecemos se vuelve cada vez menos sensible. Si añadimos a esto el hecho de que muchas personas mayores reducen deliberadamente la ingesta diaria de líquidos para ahorrarse las frecuentes y generalmente agotadoras idas y venidas al aseo, el riesgo de deshidratación es aún mayor. Se recomienda a los ancianos que tomen con regularidad a lo largo de la jornada, además de agua, sus zumos de frutas favoritos, té, café, chocolate caliente y sopas.

Si hace ejercicio

El deporte activa la sed. No sólo se liberan líquidos a través del sudor, que es el mecanismo corporal para reducir la temperatura, sino que además se exhala vapor de agua al respirar. Cuanto más dura y prolongada sea la actividad física y cuanto mayor sea la temperatura y la humedad del lugar donde hace ejercicio, mayor cantidad de líquido perderá. El grado de pérdida puede alcanzar cotas inesperadas y si no recupera líquido rápidamente, poco después sufrirá una deshidratación, que afectará considerablemente a su capacidad física. Para controlar adecuadamente la cantidad de fluido que ha de recuperar, debe pesarse antes y después de la actividad física y beber un litro de agua por cada kilogramo que pierda. En cualquier caso, la norma general es beber un litro de agua por cada hora de ejercicio.

La fórmula más segura consiste en beber antes, durante y después de la actividad física. Lo más adecuado es el agua o las bebidas isotónicas, cuyo índice de sales minerales y de glucosa es igual que el de la sangre.

Aunque los líquidos son esenciales, resulta importante vigilar las calorías que se ingieren con la bebida. Procure hacer una selección de bebidas equilibrada, que corresponda a la energía que consume.

Y recuerde que mantener un buen nivel de líquidos no sólo contribuye a que se sienta bien y a mejorar su salud, sino que además es una importante fuente de belleza: ayuda a mantener la piel hidratada y a tener un aspecto saludable

¿El agua con o sin gas?

Como estuvimos viendo en la semana, el consumo de agua es un aspecto fundamental que no deberíamos descuidar en nuestra vida. A la hora de beber este líquido tenemos dos opciones, el agua con gas y el agua sin gas, ¿cuál es la mejor? Hoy respondemos a esta pregunta y te contamos por qué.

Como sabemos, debemos ingerir al menos 2 litros diarios para que nuestro cuerpo funcione correctamente. En muchos lugares beber agua con gas es algo habitual que se hace todos los días, aunque en otros, como España, suele creerse que este tipo de bebida contiene azúcar y otros ingredientes que ponen en peligro nuestra dieta. Esto no podría estar más lejos de la realidad, lo cierto es que el agua con gas es simplemente agua a la que se le añade gas.

Como sabemos, el agua sin gas es una bebida que no contiene calorias, lo que sí nos brinda son sales minerales, las cuales son esenciales para la vida, la cantidad que contenga dependerá de dónde provenga la misma. En el caso del agua con gas, se utiliza como base el agua natural por tanto su función sigue siendo la misma y sigue aportando la misma cantidad de sales minerales.

La diferencia es que al agua con gas se le añade ácido carbónico disuelto, que es el causante de las burbujas gaseosas que pueblan esta bebida. El ácido estimular la secreción por parte del estómago de jugos gástricos, lo cual es muy beneficioso en el proceso digestivo, ya que se acelera la asimilación de alimentos.

Por tanto, debemos borrar de nuestra mente que a las aguas con gas se les añaden azúcares o que contienen calorías. Ambos tipos son recomendables para distintas situaciones, si queremos hidratar el organismo o beneficiar nuestra dieta.

¡Esperamos esta información te sea muy útil!

No Bebas Demasiada Agua en un Periodo Corto

Todos sabemos que beber agua es esencial para la buena salud, y aunque la recomendación general es que bebamos al menos dos litros de agua al día, la necesidad de este líquido vital es individual para cada organismo, pues la cantidad de agua que necesitamos varía de acuerdo al peso corporal de cada persona, edad, nivel de actividad física y hasta el clima donde habita.
Se calcula que un adulto debe consumir de 50 a 60 mililitros de agua por cada kilogramo de peso, mientras que los niños requieren en promedio de 35 mililitros por kilogramo de peso. Si se practica algún deporte dicha cantidad aumenta en la medida en que se transpire.
Así como un déficit de agua puede conducirnos a la deshidratación, el exceso en su consumo (más de 2,5 litros de un solo golpe, en una persona sedentaria) puede causar molestias como calambres, presión arterial baja, sobrecarga de trabajo del riñón y desnutrición, señalan expertos.
Se estima que la tasa de absorción del intestino es de unos 200 ml (vaso de agua) cada cuarto de hora, por lo que beber mucha agua en un periodo corto de tiempo, puede generar molestias intestinales, puede exceder los niveles máximos de eliminación renal, provocar una peligrosa disminución de la concentración de sodio en plasma y dar lugar a una intoxicación o envenenamiento por agua, que puede ser potencialmente fatal.
Lo recomendable es ingerir 300 mililitros de líquido cada hora durante el día, y no 2 o 3 litros de un solo golpe, ya que si se hace de esta forma y se toma más agua de la que el cuerpo requiere, hará que se pierda sodio, potasio y magnesio al orinar, debido a que el organismo no tiene capacidad para guardar tanta agua.
Estudios señalan que el agua retenida en el organismo es variable y depende de la rapidez con la que ésta se ingiere. Si se ingiere en un tiempo muy corto, hay mayores probabilidades que se expulse fuera, mientras que si se bebe repartida en un periodo de tiempo largo, tiende a ser retenida en el cuerpo y se aprovecha mejor.

Por lo anterior, la recomendación generalizada es beber entre 2 y 2,5 litros de agua u otras bebidas e infusiones. La ingesta de agua debe ser repartida a lo largo del día, y nunca de golpe.